Arquitectura Bizantina
La arquitectura Bizantina se sitúa en el período del Alto Medievo en el siglo VI. Es preminentemente religiosa centrada en el cuidado del interior y los exteriores muy discretos. El único conjunto arquitectónico civil que destaca es el Magnum Palatio, que era una ciudadela fortificada con palacios imperiales, instalaciones militares, edificios públicos…. y una trentena de iglesias. La proliferación de la beneficencia llevó a construir edificios dedicados a ello como hospicios, hospitales y orfanatos. También se llevo a cabo una modificación de los ejes para conectar edificios religiosos como los monasterios y las iglesias. La piedra era un material muy utilizado en los edificios más antiguos ya que era muy manejable y barata.

- Santa Sofía

La iglesia de Santa Sofía fue un proyecto del emperador bizantino Justiniano, en un período en el que se construyeron muchas iglesias importantes. Santa Sofía simboliza la unión entre el Imperio y la Iglesia y su diseño combina elementos romanos, como la planta central y la cúpula, con innovaciones, como las pechinas que permiten la transición entre la base circular de la cúpula y su base rectangular. La cúpula central no es tan grande como en el Panteón, pero se consideró un logro artístico y técnico, además se añadieron contrafuertes para reforzarla debido a algunos problemas que surgieron durante su construcción. El interior, adornado con mosaicos, busca recrear una atmósfera mística del cielo lo más opuesta posible al mundo cotidiano. Esta arquitectura se considera la arquitectura del cielo y esta cargada de mucho simbolismo.
- Arquitectura Militar
En cuanto a la arquitectura militar, las ciudades se redujeron en tamaño para mejorar la defensa y concentrar los recursos necesarios en caso de ataque, se llegó a adquirir un estilo de vida defensivo. Destacó mucho el mantenimiento de sistemas defensivos y de distribución de agua. Además, se hicieron importantes innovaciones en fortificaciones, como los matacanes y las persianas de defensa y, Justiniano impulsó un programa para reforzar las murallas de las ciudades, como la Muralla de Teodosio de Constantinopla.
Arquitectura prerrománica
La arquitectura prerrománica siguió en el período del Alto Medievo, fue aquí cuando el sistema de fidelidad del Imperio Romano se transformó en un sistema piramidal de vasallaje y control territorial, organizándose en reinos, condados, ducados y marquesados. La arquitectura medieval prerrománica se caracteriza por la construcción de iglesias, monasterios y castillos, estos últimos emergiendo en el siglo VIII y extendiéndose por Europa.

- Longobardos (VI-VIII)
Durante el período de los Longobardos, que fueron pueblos romanizados y cristianizados casi sin tradición arquitectónica y sin familiaridad con la piedra como material constructivo debido a su carácter nómada. Crearon un estilo arquitectónico basado en el uso simbólico de elementos espoliados de edificios romanos, integrando materiales y elementos de buena calidad. Su habilidad en orfebrería también se reflejaba en el uso de piedras coloreadas y pastas vidrieras en los elementos arquitectónicos. Su actividad en el norte de Italia se ha perdido casi por completo debido a las continuas reconstrucciones y modificaciones de los edificios.

- Visigodos (VII-VIII)
Los Visigodos desarrollaron una arquitectura eclesiástica que retomó el modelo de la basílica romana tradicional, con influencias del área egea y siria, destacando iglesias como San Juan de Baños y San Pedro de la Nave.

- Carolingios (IX)
Los Carolingios, en su intento de emular el arte clásico del Imperio Romano, fueron realizando una recuperación sistemática que involucró diferentes influencias artísticas con el fin de legitimar el Imperio. Promovieron la construcción de monasterios, palacios y catedrales; los monasterio fueron fundamentales en este periodo debido a la importancia de la religión. El Palacio de Aquisgrán y su capilla Palatina reflejan una fusión de influencias romanas, bizantinas y longobardas, con la introducción del Westwerk en las iglesias más importantes para crear una fachada de aspecto monumental.

- Sajones (Otonianos) (IX-X)

Finalmente, los Sajones, tras la anarquía feudal post-carolingia, continuaron la tradición carolingia cultural y estilísticamente, en la construcción edificios religiosos como abadías y catedrales inspiradas en las basílicas romanas y empleando también el westwerk y las dobles ábsides. Con innovaciones como el uso de galerías, tribunas y la alternancia de pilares y columnas, anticipando soluciones románicas.
Arquitectura Islámica
La arquitectura islámica se desarrolló en la Península Ibérica entre los siglos VIII-XV y, a día de hoy, aún quedan vestigios de muchas fortalezas y el entramado de ciudades y pueblos.
Se caracteriza por el uso de torres defensivas, también empleadas como miradores, jardines con recorridos de agua y especies aromáticas, y nuevos tipos arquitectónicos como las mezquitas y los baños. Su ornamentación, basada en la repetición de motivos geométricos y el uso de materiales como cerámica y yeso, busca crear atmósferas de luz y color.

Arquitectura Románica
En la arquitectura románica, influida por los normandos ya que estos vivieron su etapa de máximo auge en este periodo, se dio la inestabilidad política que obligó a los señores feudales a ocuparse de fortificar las ciudades y los palacios pasaron a ser castillos.

La religión cristiana aumenta su papel en muchos ámbitos y emprendió una labor educativa y de evangelización tan fuerte que la arquitectura y el arte se cargan de simbolismo y pierden realismo. Los edificios religiosos eran muy grandes y de piedra. Los edificios se construyen con arcos de medio punto y bóvedas romanas, reforzadas con contrafuertes debido a su peso. El románico se difunde por Europa, con la construcción de monasterios, abadías y hospitales.
Arquitectura Gótica
La arquitectura gótica surge en los siglos XII-XV (XVI) en territorios alejados del contexto clásico, más distante de su cultura, por esto se consideraba el arte de los bárbaros (Godos). Impulsada por el auge de la clase media y los burgos como centros artesanales y comerciales, este estilo se caracteriza por innovaciones técnicas como la bóveda de crucería y el arco ojival, que aligeran las estructuras, permiten mayores alturas y casi eliminan los muros, reemplazándolos por vidrieras que narran escenas religiosas.
- Catedrales
Las catedrales, símbolo de la casa de Dios, buscan transmitir temor y asombro con alturas monumentales. Supusieron un gran campo de prueba para la experimentación arquitectónica incluyendo una serie de mejoras como son los arcos apuntados y bóvedas nervadas de crucería.

El arco ojival, su innovación más destacada, supuso la casi sustitución de los muros de la Iglesia por membranas de vidrio de color que representaban las escenas de las sagradas escrituras y el aumento de la altura de las naves. La planta con naves paralelas y el transepto se desplaza hacia el centro aumentando el desarrollo de la girola, capillas radiales y ábsides. Los sillares dejaban el paso a materiales más ligeros en los paños, encima de las bóvedas, en las fachadas y en las cubiertas. Aparece un sistema de apuntalamiento exterior, los arbotantes, así como un sistema de estabilización de la estructura mediante pináculos y agujas que además aumentan el efecto de verticalidad.
Las decoraciones suelen ser frescos finos sobre la piedra o sobre retablos, con motivos religiosos, cielos estrellados y a veces fingidos de piedra o ladrillo. La escultura vuelve al realismo naturalístico para ser más convincente en su finalidad educativa.
- Edificios Civiles

La nueva clase burguesa impulsa la construcción de ayuntamientos, palacios, universidades, lonjas, edificios gremiales, fortalezas, etc..
El desarrollo positivo del comercio dio paso a la proliferación de lonjas como la Lonja de la Seda (Valencia), una obra maestra construida inicialmente por Pere Compte. El lugar simbólico del poder y de carácter administrativo eran los palacios señoriales como el Palacio Ducal de Venecia, rico en ornamentos y color, símbolo del Gótico Civil Veneciano. Asimismo los ayuntamientos van ganando autonomía en el ámbito económico y político, como el Ayuntamiento de Brujas, representativo del gótico brabantino, con abundancia de pináculos y decoración detallada.
El gótico civil refleja el creciente poder económico, político y cultural de las ciudades europeas.
Arquitectura Renacentista
La arquitectura renacentista tuvo lugar entre los siglos XV y XVI, cuando la Iglesia atravesaba una crisis que derivó en el Cisma de Occidente, con el papado abandonando Roma y trasladándose a Aviñón. En el siglo XV, en Italia, principalmente en Florencia, surge una importante cultura urbana en que mercaderes y banqueros se convierten en protectores del arte y encargan edificios para sí mismos y para las ciudades. Más tarde les seguirán los poderes religiosos.

En este contexto, surge el optimismo y la confianza sobre el potencial humano, donde el hombre renacentista confía en sus capacidades intelectuales y comienza a pensar que no todo depende de Dios, exaltando al ser humano y su poder. Así surge el humanismo, una filosofía que resaltaba la importancia de los valores humanos. El interés por la recuperación de la romanidad tenía la idea de igualar los logros intelectuales y artísticos de la antigüedad clásica. Se estudian los libros de Vitruvio y se los ilustra con dibujos y también se recuperan las figuras ideales de Platón, lo que explica que la simetría y la proporción eran básicos y que el sistema de proporciones ideales están en el cuerpo humano.
La nueva arquitectura debía ser comprensible, formada por planos y espacios organizados con unas proporciones numéricas claras. Con delimitaciones e intervalos bien delineados por los elementos de los ordenes arquitectónicos de la antigüedad pero a la vez invitar al deleite humano.
- Filippo Brunelleschi (1377-1446)
Arquitecto, humanista, orfebre, escultor, matemático, redescubre y aplica las leyes de la perspectiva matemática a la arquitectura. Revoluciona la construcción medieval, definiendo al arquitecto como intelectual y reivindicando su papel colocándose en la vanguardia con las nuevas clases de poder y defendiendo siempre sus ideas.
Sus obras más destacadas son la Cúpula de la Catedral de Florencia, una innovación técnica autoportante (sin cimbra), con doble cáscara apoyada sobre nervaduras. Se trataba de una cúpula de mayor tamaño, ganando un concurso en 1418. Y el Hospital de los Inocentes en Florencia, el primer edificio basado en proporciones simétricas y espaciales.

- León Battista Alberti (1404-1472)

Fue uno de los grandes arqu8itéctos tanto en la teoría como en la práctica. Sus edificios están llenos de intenciones demostrativas y de recursos formales orientados a la proporción, la esencia de la arquitectura. Fue autor de tratados fundamentales como De Re Aedificatoria, donde define la belleza como armonía perfecta y el ornamento como complemento.
Remodeló el Palacio Rucellai, en Florencia proyectando una nueva fachada unificada mediante órdenes clásicos. Y el Templo Malatestiano, ubicado en Rímini, del cuál llevo a cabo una remodelación de iglesia gótica con proporciones clásicas.
- Andrea Palladio (1508-1580)
Empezó a trabajar como cantero y fue prosperando en el gremio de albañiles. Su mecenas fue un intelectual del momento que le apoyó y enseñó la cultura humanista careciendo de formación. Introdujo sistemas proporcionales inspirados en la música y desarrolló villas campestres basadas en simetría, funcionalidad y estética clásica. En las villas adaptó al cuerpo central de la casa las formas del templo antiguo rematado por frontón, considerando que los templos romanos derivaban de la cabaña y devolviendo así el pórtico con columnas a sus orígenes, la casa privada.

Entre sus obras destaca la villa Capra (la Rotonda), que presenta una simetría absoluta con cúpula central y pórticos clásicos de estilo jónico. El uso de la cúpula en las casa privadas era una novedad de Palladio, la cúpula estaba reservada para las Iglesias hasta entonces, ya que se consideraba un símbolo del cielo y la divinidad. También hizo dos Iglesias en Venecia, conocidas como basílica de San Giorgio y el Redentore, donde la estructura de los frontones roza la perfección, ostentando estabilidad y rigor clásico.
- Michelangelo Buonarroti (1475-1564)

Fue uno de los más grandes artistas: escultor, pintor y arquitecto. Su obra tuvo lugar en Florencia y Roma. Miguel Ángel fue el maestro de la transición entre Renacimiento y Manierismo con obras muy importantes donde manipula elementos clásicos para crear movimiento y tensión.
De sus obras podemos destacar la biblioteca Laurenziana, en la que proyecta una escalera monumental con formas cóncavas y convexas. También destaca la reurbanización de la colina Capitolina en Roma, diseñando un recorrido urbano, conectando varias zonas de la ciudad e incorporando fachadas nuevas en los edificios existentes. Tiene un diseño trapezoidal con un óvalo central, precursor del dinamismo barroco. A partir de 1530, surge el manierismo como evolución del Renacimiento clásico, introduciendo tensiones y mayor expresividad formal. Este estilo abre camino al barroco, manteniendo los elementos clásicos pero con variaciones y dinamismo sensualista.
Arquitectura Barroca
El término “barroco” se origina de “barrueco” (perla irregular), utilizado inicialmente de forma despectiva. Esta corriente artística estuvo ligada al poder de la monarquía, la aristocracia y la Iglesia, sirviendo como medio de propaganda y glorificación, tanto en la formación de los estados nacionales como en la Contrarreforma, también mostraban un interés por lo natural.

Se busca el máximo impacto visual mediante decoraciones teatrales, juegos de luces y sombras, y la integración de arquitectura, pintura y escultura. Hubo una liberación de las normas clásicas y manieristas, con formas curvas, elipses, asimetrías y movimiento continuo, y también se difuminan los límites entre realidad e ilusión con frescos ilusionistas, cielos abiertos y detalles decorativos exuberantes. Además se introdujo el punto focal, recorridos monumentales y plazas simbólicas como centros de poder y fe.
- Gian Lorenzo Bernini (1598 -1680)

Principal figura del barroco arquitectónico, reconocido por sus obras integrales que combinan arquitectura, escultura y pintura, es heredero de la fuerza escultórica de Miguel Ángel. Realizó muchas obras y esculturas para siete papas, de los cuales conto con su protección y favor.
Entre sus obras destaca la Capilla Cornaro, un “teatro” espiritual que mezcla arquitectura, luz cenital dirigida y frescos celestiales para impactar al espectador. Y también tiene gran importancia la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, un espacio monumental compuesto por una elipse y trapezoide rodeados por columnatas que representan los “brazos maternales” de la Iglesia.
- Francesco Borromini (1599-1667)
Fue un arquitecto innovador, conocido por su dominio de la geometría y la creación de espacios dinámicos y complejos. La fachada de San Carlo alle Quattro Fontane destaca entre sus obras, una fachada ondulada que invita al visitante e integra el edificio con el entorno urbano. San Ivo alla Sapienza presenta una planta central basada en la estrella de David, con lóbulos alternados entre ábsides y nichos convexos. El Palazzo Spada creó una falsa perspectiva en la galería, una Ilusión óptica lograda mediante una galería de columnas decrecientes y suelo inclinado.

- ROCOCÓ (S.XVIII)
El rococó surge como una moda cortesana en Francia, caracterizada por la frivolidad, ostentación y una decoración exuberante y superficial, desvinculada de la estructura arquitectónica.

Se caracterizaba por sus espacios interiores cálidos y ornamentales, decoraciones de escayola sutiles que manipulan la luz natural para crear ambientes de ensueño. Los elementos ornamentales son refinados, asimétricos y cargados de detalles. La opulencia del rococó fue criticada por las clases populares, contribuyendo al malestar que desembocó en la Revolución Francesa.
En resumen, mientras el barroco se enfoca en la grandiosidad escenográfica y el impacto emocional, el rococó se centra en la delicadeza ornamental y el lujo, siendo una evolución estilística que marca el final de esta era artística
Arquitectura Neoclásica
El Neoclasicismo surgió en los siglos XVIII-XIX, como una reacción al exceso decorativo del Barroco y el Rococó, promoviendo una vuelta a la racionalidad, el equilibrio y la funcionalidad inspirados en los ideales grecolatinos. Este movimiento, ligado al espíritu ilustrado del Siglo de las Luces, buscaba reflejar en la arquitectura los principios de la razón, el conocimiento y la verdad estructural.


Impulsado por las excavaciones arqueológicas de Pompeya y Herculano y por la difusión de tratados de arte antiguo, retomó las formas clásicas, pero con un enfoque más riguroso y sobrio que el Renacimiento, ahora vinculado al servicio público y la educación. Se desarrollaron nuevos tipos de edificios, como los museos, con plantas organizadas funcionalmente para propósitos didácticos.
En Francia, arquitectos visionarios como Étienne-Louis Boullée y Claude-Nicolas Ledoux propusieron una “arquitectura parlante”, basada en formas geométricas puras que transmitían simbolismo y la función del edificio, anticipando conceptos de la arquitectura moderna. Este estilo reflejaba tanto la racionalidad como la búsqueda de ideales clásicos en un contexto de transformación social e intelectual.
s. XIX
En el siglo XIX, la industrialización transformó profundamente el mundo occidental, provocando un crecimiento demográfico y una migración masiva hacia las ciudades, que se expandieron derribando murallas y desarrollando barrios obreros e industriales.

Esta nueva etapa trajo consigo innovaciones técnicas, como el uso del hierro colado y el cristal, materiales industriales que permitieron la creación de nuevas tipologías arquitectónicas como estaciones, naves, mercados, y pabellones. Se fundaron escuelas politécnicas y exposiciones internacionales que fomentaron el desarrollo de nuevas formas y técnicas constructivas. Sin embargo, como reacción al impacto alienante de la industrialización, surgieron los historicismos y el eclecticismo, estilos que evocaban épocas pasadas o culturas exóticas.
A su vez, el arte evolucionó hacia el realismo, reflejando con crudeza las condiciones sociales y económicas de la época, marcando una transición hacia movimientos como el impresionismo y el postimpresionismo.
s. XX
A comienzos del siglo XX, movimientos como el Art Nouveau, Modernismo, Liberty y Jugendstil rompieron con los historicismos, impulsados por el optimismo burgués de la Belle Époque. Se destacaron por líneas limpias y curvas inspiradas en la naturaleza, el arte oriental y el japonismo, junto con influencias románticas y medievalistas promovidas por figuras como Ruskin y Morris. A su vez, las Vanguardias surgieron al reflexionar sobre la diversidad cultural y cuestionar las convenciones artísticas, dando lugar a movimientos como el Fauvismo, Expresionismo, Cubismo y Futurismo. Después de la I Guerra Mundial, las Vanguardias se alejaron de la realidad, buscando la provocación y experimentando con estilos como el dadaísmo, surrealismo y constructivismo.
- Art Nouveau – Modernismo

El Art Nouveau, llamado modernismo en España, fue un movimiento de corta duración (hasta 1910) debido al elevado coste de los productos artesanales. En Valencia destacan obras como la Estación del Norte (Demetrio Ribes), el Mercado de Colón (F. Mora) y el Mercado Central. En Cataluña, Antonio Gaudí comenzó con el modernismo pero luego desarrolló un estilo propio influido por la tradición mudéjar catalana y el pasado medieval. Figuras como Víctor Horta y William Morris promovieron la artesanía frente a la industrialización, mientras Charles Mackintosh, con la Escuela de Glasgow, integró decoración, mobiliario y espacios en un concepto artístico unificado.
- Expresionismo, Cubismo, Futurismo
Entre 1900 y 1914, la fotografía redefinió el arte realista, influenciando movimientos como el expresionismo, cubismo y futurismo. En arquitectura, el expresionismo buscaba distorsionar las formas racionales para expresar emociones, como en la Casa Milá de Gaudí o la Torre Einstein de Mendelsohn. El cubismo influyó en diseños de Gropius, con superficies acristaladas que integraban interior y exterior, y en Le Corbusier, quien introdujo conceptos como la promenade architecturale y monocromatismos. El futurismo, por su parte, representaba el movimiento y la velocidad mediante líneas horizontales y oblicuas, influenciado por la tecnología de las máquinas, con ejemplos de Sant’Elia y Niemeyer.

- Surrealismo, Abstractismo…
Entre 1913 y 1932, movimientos como el constructivismo y el neoplasticismo transformaron la arquitectura, despojándola de la ornamentación y enfocándose en la simplicidad y la geometría. El constructivismo, influenciado por el abstractismo, buscaba una arquitectura funcional y austera, utilizando materiales económicos como hormigón, metal y vidrio, reflejando ideales comunistas. En paralelo, el neoplasticismo, representado por figuras como Rietveld, promovía una composición ortogonal con líneas rectas y colores puros para alcanzar una pureza visual y equilibrio.

La Bauhaus, como epicentro del racionalismo, impulsó la funcionalidad, la industrialización y la economía en la arquitectura, con volúmenes simples, planos limpios, y el uso de materiales como el vidrio y el acero. Su legado, conocido como Estilo Internacional, se extendió incluso tras su cierre, adoptando un lenguaje arquitectónico sin jerarquías y con un enfoque en la utilidad. Le Corbusier y Mies van der Rohe ampliaron este enfoque, incorporando principios como las fachadas libres y los techos-jardín, además de una mayor variedad cromática y textural, consolidando las bases del Movimiento Moderno.

- Posguerra
Tras la Segunda Guerra Mundial, la arquitectura de posguerra (1950-60) se debatió entre la continuidad y la revisión del Movimiento Moderno. Mientras algunos arquitectos, como Nervi, Candela y Utzon, enfocaron la arquitectura como un objeto escultórico, otros criticaron su funcionalismo deshumanizado, abogando por adaptarla a las necesidades culturales y humanas.
A partir de los años 60, surgieron revoluciones teóricas y prácticas, marcadas por utopías y nuevas corrientes (deconstructivismo, high-tech, neo-brutalismo, biomorfismo, postmodernismo). Esta época destacó por la experimentación, la individualidad de los arquitectos y un interés creciente por la sostenibilidad ambiental. Dada su diversidad, resulta difícil encasillar este período en un único estilo arquitectónico.